Cuando recibimos la cuenta boca abajo en un restaurante, o cuando justificamos frente a nuestra pareja o algún familiar un gasto grande para no ser juzgados, estamos evitando hablar de dinero; pero, ¿puede ser que esto sea contraproducente para nosotros?
Los temas que nos parecen incómodos y de los que evitamos hablar en la mayoría de las situaciones, les llamamos tabú, y aunque no siempre sabemos por qué los evitamos, suelen tener sus raíces en prejuicios o limitaciones sociales. El dinero, se ha convertido en uno de estos temas, al relacionarse con incomodidades y miedos que las personas han aprendido a lo largo de su vida.
Muchas personas aseguran que su incomodidad al hablar de dinero aparece cuando quien los escucha puede juzgarlos, cuestionarlos e incluso regañarlos. Es por eso que prefieren evitar momentos penosos o roces con otros.
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