El mundo financiero está cambiando. Algunas de las razones son el estricto entorno regulatorio, el ritmo extremadamente rápido con el que las nuevas empresas de fintech entran en el mercado, y el rápido desarrollo del panorama tecnológico. Todo esto plantea un gran desafío para las instituciones financieras, especialmente si quieren ofrecer la personalización que los usuarios de hoy en día requieren para la interacción con el cliente. La hiperautomatización ofrece una solución.
Es una tendencia que se está convirtiendo cada vez más en un factor de éxito también en el mundo financiero. Porque la automatización inteligente tiene un enorme potencial para mejorar la interacción con los clientes. Los proveedores de servicios financieros están sometidos a una gran presión para ser innovadores y optimizar sus procesos y los contactos con los clientes, y la hiperautomatización ofrece la solución para ello. Es una combinación de tecnologías avanzadas como la automatización robótica de procesos (RPA), la gestión de procesos, la integración fluida y la inteligencia artificial (IA) para descubrir, desarrollar, automatizar, simplificar, medir el workflow (flujo de trabajo) y los procesos en toda la empresa y también gestionarlos. Sin embargo, no solo permite la automatización de los procesos, sino que también los hace más inteligentes y mejora la toma de decisiones y la agilidad en términos de evaluación, interpretación y la consiguiente iniciación de la acción. La base para ello es la materia prima más valiosa del mundo digital: los datos recopilados.
Las instituciones financieras tienen que hacer mucho más utilizable la potencia de estos datos para poder reaccionar con agilidad en este mercado dinámico y digital y obtener una ventaja competitiva con productos y servicios innovadores. El reto es afrontar la transformación digital y saber cómo llevar esa estrategia a una ejecución exitosa. Las áreas de negocio y de tecnología en las entidades financieras tienen que trabajar de la mano y fusionar sus propias competencias.
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