Ahorrar dinero para cambiar de coche, organizar un viaje, asumir un imprevisto o prepararnos para la jubilación son objetivos que en algún momento de nuestra vida intentamos alcanzar. Sin embargo, nuestra actividad diaria puede truncar los planes de futuros. ¿Por qué ocurre esto? La respuesta está en nuestra cabeza.
El ahorro es una parte fundamental en la gestión de nuestra economía personal y contribuye de manera positiva a tener una buena salud financiera. Sin embargo, las ofertas, rebajas o las novedades suelen acaparar nuestra atención. Automáticamente nuestro cerebro se inclina a pensar en el ahora antes que en el futuro, dando más importancia a la recompensa inmediata que al bienestar a largo plazo. Por eso, en muchos casos nos resulta tan fácil ceder ante las épocas de rebajas o los descuentos y tan difícil ahorrar para la jubilación o para cualquier otra meta financiera que nos hayamos marcado, como puede ser la compra de una vivienda o hacer el viaje con el que siempre hemos soñado.
Esta conducta se conoce como el “sesgo del presente”, una teoría desarrollada por el economista estadounidense Richard Thaler y ganador del Premio Nobel de Economía en 2017 por sus aportes a la economía conductual y, en consecuencia, a la psicología.
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