En España viven 4,3 millones de personas que tienen algún tipo de discapacidad, según los datos facilitados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Todas ellas deben poder vivir de forma independiente, si así lo desean, a pesar de sus dificultades. La tecnología es un aliado en este propósito, con la domótica como punta de lanza. Su objetivo en relación a un edificio de viviendas será convertir en inteligentes aquellos elementos que no lo son; tanto de las zonas comunes como de los hogares.
Las puertas de acceso a los edificios suelen pesar mucho y las personas mayores o las que tienen algún tipo de discapacidad ven complicado moverlas. Los sensores de movimiento harán que se abran de forma automática cuando detecten la presencia de algún individuo. Esta misma tecnología se utilizará para la iluminación de las zonas comunes. Además si hay escalones para entrar, se pueden instalar salvaescaleras.
Los ascensores tienen avisos sonoros de cierre y apertura de puertas que también indican la planta en la que se está
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