Especialistas del CONICET que estudian procesos evolutivos, explicaron a Infobae cómo podría modificarse el cuerpo de las personas debido al uso de dispositivos y el estilo de vida actual. Además, revelaron los indicadores que analizan en referencia al pasado y el presente
¿Cómo seremos los seres humanos en el futuro? ¿Tendremos el cuerpo más encorvado por el uso de dispositivos electrónicos que, actualmente, nos obligan tener una postura incómoda? Estas son solo algunas de las preguntas que cualquiera podría hacerse para darle impulso a la imaginación. Sin embargo, la ciencia está estudiando hace tiempo la incidencia del estilo de vida actual, especialmente de la tecnología, en la fisionomía -el rostro- y en la morfología -forma y transformaciones- de las personas.
Una de las máximas que atraviesa a las investigaciones en este campo dicta que, para entender el futuro hay que enfocarse en el presente y, por decantación también en el pasado. Miguel Delgado, doctor en ciencias naturales, antropólogo, investigador del CONICET y docente en la Universidad Nacional de La Plata, se dedica desde hace años a comprender la morfología de los habitantes de Latinoamérica bajo la óptica evolutiva.
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