En la búsqueda continua de soluciones innovadoras, los robots autónomos de delivery han emergido como una pieza clave en la revolución de la logística, ofreciendo no solo eficiencia, sino también una significativa contribución a la sostenibilidad ambiental. Estos autómatas podrán llegar a transformar la forma en que recibimos nuestros paquetes.
La entrega de última milla es el talón de Aquiles de las empresas de logística; requieren mucho tiempo y mano de obra y suponen hasta el 28% del coste total de los envíos, según el grupo de investigación Euromonitor International. Por ello, desde hace años se está investigando en robots autónomos de delivery que puedan navegar el 99% del tiempo sin intervención humana, ayudados por un algoritmo que localice las rutas de reparto más eficientes. Su ventaja en costes entrará plenamente en juego cuando alcancen la economía de escala. Según la consultora Atos, más del 60% de los compradores cambiarían de plataforma de comercio electrónico para evitar gastos de envío adicionales.
Los robots de entrega están diseñados de manera eficiente energéticamente hablando: optimizan rutas y minimizan el consumo de energía. Su capacidad para realizar entregas con precisión y rapidez contribuye a la reducción de la huella de carbono de métodos de entrega convencionales, como camiones de reparto.
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