La pandemia, el cambio climático, el nuevo entorno geopolítico, los ciberataques… La lista de nuevos riesgos cada vez es más larga, y supone todo un desafío para las aseguradoras, especialmente si se tiene en cuenta que las pérdidas financieras en estos casos superan con creces la capacidad de absorción que tienen las compañías.
Esto ha abierto una brecha entre lo que los ‘stakeholders’ esperan de la industria y lo que las aseguradoras pueden hacer realmente, según señala The Geneva Association en su informe ‘The value of insurance in a changing risk landscape’, en el que ha colaborado MAPFRE Economics.
“Con la pandemia de Covid-19, vimos la manifestación de un riesgo global y sistémico que afectó a muchas personas y negocios de todo el mundo y al mismo tiempo. Eso saca a la luz una dura realidad sobre la industria del seguro y la sociedad: aunque los seguros siguen siendo relevantes en una amplia gama de riesgos, hay otros que son demasiado grandes en términos de pérdidas financieras como para que las aseguradoras puedan hacerse cargo solas. Y, por desgracia, esa lista de grandes riesgos no deja de aumentar”, explica Jad Ariss, director general de The Geneva Association.
Continúa leyendo
Para acceder al artículo completo, inicia sesión o sé parte del club de lectores de La Revista Y/O.




