Cuando una grave sequía azotó en 2016 la ciudad india de Kozhikode, también conocida como Calicut, los residentes, incluido el estudiante Swapnil Shrivastav, tenían acceso a una cantidad limitada de agua cada día.
«Estábamos bajo racionamiento de dos cubos de agua al día, que recogíamos de los tanques de agua», dice.
Si bien afirma que no es raro que los problemas de suministro de agua afecten a partes de India, fue un mes difícil para Shrivastav y otros en la región. «Era una zona muy húmeda; era inmanejable».
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