Tradicionalmente, los fondos de inversión privados han sido un terreno exclusivo, donde solo aquellos con grandes fortunas podían acceder a altos rendimientos y una mejor gestión del riesgo. ¿Cómo lo hacen? A través de tecnología sofisticada, que hasta hace poco, estaba fuera del alcance de la mayoría de las personas.
Invertir como el 1% más rico
Los fondos más exclusivos del mundo llevan años aprovechando una herramienta clave: el High-frequency Trading (HFT), o arbitraje de alta frecuencia. A diferencia del inversor común, que espera pacientemente que sus predicciones sobre los precios de los activos se cumplan, el HFT opera a una velocidad vertiginosa. Esta tecnología no se basa en adivinar el mercado, sino en identificar y ejecutar miles de transacciones en cuestión de milisegundos, aprovechando pequeñas fluctuaciones de precios entre diferentes mercados para generar beneficios.
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