La jerga de cada mercado es única y, en el caso de los seguros, bastante amplia y a veces farragosa por la abundancia de términos técnicos. Por este motivo, desde hace tiempo las aseguradoras apostamos por un lenguaje más claro y transparente para que nuestros clientes nos entiendan mejor. A continuación, te explicamos algunos de los conceptos clave para que no te pierdas a la hora de contratar un seguro o si tienes que hacer uso de él.
Comenzamos por algo sencillo, como el término póliza, el contrato que se firma entre el cliente y la compañía aseguradora, en el que se establecen tanto los derechos como las obligaciones de ambos en lo relativo al seguro.
Se compone de dos partes: las condiciones particulares, que son aquellas específicas para cada contrato, a diferencia de las condiciones generales, que se aplican en todas las pólizas.
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