La protección de datos personales se ha convertido en una prioridad fundamental para toda empresa que opera en el ámbito internacional y sujeta a la estricta legislación en los mercados en los que esté presente. En este sentido, las Normas Corporativas Vinculantes (BCR, por sus siglas en inglés) son un instrumento imprescindible para garantizar el cumplimiento de las regulaciones de privacidad, especialmente cuando se transfieren datos fuera de la Unión Europea (UE).
Las Normas Corporativas Vinculantes (BCR) son «las políticas de protección de datos personales asumidas por un responsable o encargado del tratamiento establecido en el territorio de un Estado miembro para transferencias o un conjunto de transferencias de datos personales a un responsable o encargado en uno o más países terceros, dentro de un grupo empresarial o una unión de empresas dedicadas a una actividad económica conjunta», tal y como las define la Agencia Española de Protección de datos.
Dicho de otra forma, estas normas permiten que las empresas transfieran datos personales entre sus filiales y sucursales en diferentes países de manera legal y segura, garantizando que se alcancen los mismos niveles de protección en todas las jurisdicciones.
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