Redacción: REVISTA Y/O
Con un agresivo plan de inversión técnica y operativa, la farmacéutica apunta a reducir la dependencia de las importaciones en insumos críticos y así blindar la soberanía sanitaria de Bolivia.
En un contexto donde el acceso a medicamentos de calidad define la estabilidad del sistema de salud, la industria nacional toma el liderazgo. Laboratorios VITA, al cumplir nueve décadas de trayectoria, ha anunciado una transformación estratégica de su capacidad instalada, apuntando directamente a un objetivo ambicioso: la autonomía sanitaria de Bolivia.
Según un boletín informativo de la industria, el núcleo de esta expansión se centra en la producción de sueros de gran volumen, un insumo crítico para la red hospitalaria.
Carol Kieffer, presidenta del directorio de VITA, indicó que la modernización de la planta permitirá triplicar la capacidad actual de estos productos, una movida táctica para blindar el abastecimiento interno.
“El desafío es garantizar el acceso oportuno a fármacos producidos en el país. Estamos invirtiendo para consolidar nuestra presencia y reducir la dependencia de las importaciones”, subrayó Kieffer.
Diversificación y eficiencia logística
La reingeniería de VITA no se limita a la infraestructura física. El plan de inversión, que abarca a las ocho secciones productivas del laboratorio, busca optimizar la eficiencia operativa y robustecer la cadena de suministro en un escenario logístico complejo.
Roberto Barragán, gerente general de la compañía, explica el impacto proyectado en la oferta comercial:
Expansión del portafolio: de 220 a más de 400 productos terminados.
Estándares internacionales: refuerzo de procesos bajo estrictas normas de seguridad y eficacia.
Alcance nacional: mejora en la distribución para asegurar stock en todos los departamentos del país.
El músculo detrás de la marca
Con 16,000 metros cuadrados construidos en la ciudad de El Alto, VITA ha pasado de ser un emprendimiento familiar nacido en 1936 a un gigante industrial que sostiene 400 empleos directos y 600 indirectos.
Tras cuatro generaciones de gestión, la empresa fundamenta esta nueva etapa en tres pilares: calidad, producción local e innovación a precios competitivos.
Esta visión no solo responde a una estrategia de crecimiento corporativo, sino a una necesidad estructural: en la Bolivia de 2026, fortalecer la manufactura nacional es la ruta más corta hacia un sistema de salud resiliente.












