En la actualidad, decir que la tecnología es «importante» para una empresa es como decir que el oxígeno es «importante» para un corredor de maratón. Ya no es un accesorio o un lujo de las grandes empresas en el mundo, es el sistema circulatorio de cualquier negocio que pretenda sobrevivir y prosperar en la economía digital debe incluir en sus operaciones diarias.
Para la pequeña tienda de barrio que acepta pagos por teléfono móvil y para la gran empresa con mayores demandas de gestión logística, la digitalización ha dejado de ser una opción para convertirse en un imperativo estratégico.
1. Eficiencia Operativa: Hacer más con menos
La automatización es, quizás, el beneficio más tangible que ofrecen las herramientas de software de hoy. La posibilidad de estandarizar un proceso, implementar indicadores que reflejen cómo se ejecutan las tareas e integrar sistemas para facilitar el acceso a la información, permite que las empresas reduzcan el error humano y liberan el talento de sus empleados para acciones que realmente requieren creatividad y juicio crítico.
2. Toma de decisiones basada en datos (business intelligence)
Antiguamente, los gerentes tomaban decisiones basados en la intuición o en reportes trimestrales manuales que eran costosos por su complejidad de generación, y que además significaban tiempo y recursos para poder extraerlos. Hoy el análisis de datos brinda a los gerentes una visión oportuna de cómo van las operaciones de las empresas y, por lo tanto, le permite girar el timón para conducir el barco hacia el destino correcto.
3. La experiencia del cliente: el nuevo campo de batalla
El consumidor moderno es impaciente, está cada vez más acostumbrado al uso de la tecnología y, por lo tanto, es cada vez más demandante de soluciones que estén a su alcance de manera práctica.
La tecnología permite a las empresas estar mas cerca de sus clientes con herramientas que son de uso cotidiano para los clientes modernos: aplicaciones móviles con funcionalidades avanzadas, pagos en línea por la compra de productos o la contratación de servicios, facturas inmediatas que ya ni siquiera requieren de una impresión física o, incluso, la comunicación a través de WhatsApp con sistemas basados en IA que hacen mas agradable su experiencia de usuario.
Desafíos de los procesos de transformación digital
Por todo lo mencionado, el principal desafío de los gerentes o CEO de hoy es entender que el éxito de un proceso de incorporación de tecnología en su organización comienza por él.
La decisión debe ser consistente y de todos los días. Los proyectos deben tener el respaldo de la alta dirección, no únicamente por los recursos financieros que son requeridos sino y más importante, porque la tecnología que se vaya adquiriendo debe venir acompañada de un adecuado proceso de gestión del cambio que garantice que los proyectos no se queden a medio camino por una insuficiente adecuación de la cultura organizacional.
No hay peor enemigo en un proceso de transformación digital de aquel usuario que está reacio a cambiar lo que siempre hizo por algo nuevo que, incluso, puede darle miedo utilizar. Por lo tanto, es vital hacer entender a los diferentes colaboradores de la organización que la tecnología no viene a reemplazar al ser humano en la empresa, sino a potenciar sus capacidades.
Aquellas organizaciones que ven la tecnología como una inversión y no como un gasto son las que liderarán los mercados en los próximos años. En un mundo que se mueve a la velocidad de un clic, quedarse estático es el riesgo más grande de todos.











