En 1931, nació la Cámara Nacional de Industrias (CNI) con la tarea fundamental de organizar y fortalecer el incipiente proceso de industrialización del país. En estos 95 años de historia, esta organización empresarial fue testigo de los avances y retrocesos que tuvo el país, transformándose en la voz autorizada y representativa de la industria formal.
La CNI es uno de los actores indispensables en la proposición y ejecución de políticas públicas que beneficien no solo al sector industrial, sino a todo el país. Y, como no podía ser de otra manera, participó de manera activa en la construcción de los cimientos del Estado.
Fue parte de la formulación de la Ley General del Trabajo. Su preocupación por la formación del capital humano calificado, la llevó a participar en la creación de la Escuela Industrial de la nación Pedro Domingo Murillo. También fue parte de la consolidación del sistema de seguridad social, materializada en la creación del Hospital Obrero N°1.
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