Las tensiones comerciales están en el punto de mira en los últimos días, después de que el presidente estadounidense Donald Trump anunciase aranceles del 25 % a las importaciones procedentes de México y Canadá (del 10 % en el caso de los productos energéticos canadienses), que disfrutarán de un periodo de gracia de un mes, y del 10 % a las de China. Además, la firma de estas órdenes ejecutivas tiene lugar tras el enfrentamiento con Colombia de la semana anterior, cuando el presidente Gustavo Petro se negó a aceptar los vuelos de deportación procedentes de Estados Unidos. Esto provocó la imposición de aranceles del 25 % a Colombia que, finalmente, acabó aceptando los vueltos.
El World Economic Forum sitúa las tensiones geoeconómicas en el noveno puesto entre los riesgos para los próximos dos años, según destaca en su informe Global Risks Report 2025. Este riesgo ha subido cinco puestos desde la última edición. «La nueva Administración estadounidense ha sugerido que implementará aranceles en las importaciones de todos sus socios comerciales, señalando especialmente China, Mexico y Canadá», comenta.
Ante la materialización de estas decisiones en los últimos días, se acerca la posibilidad de que se cumpla el peor escenario para los próximos dos años: que los Estados no solo impongan aranceles a aquellos países y bloques que los hayan puesto en marcha, sino a todos sus socios comerciales. «Esta imposición generalizada de aranceles podría provocar una contracción del comercio global», advierte el World Economic Forum, y destaca especialmente la posible escalada de la guerra comercial entre China y Estados Unidos.
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