En Centroamérica el sector seguros no ha escapado de los impactos de la pandemia, sin duda el inicio de la pandemia representó cambios en todo sentido en la dinámica comercial, social y económica.
Al inicio de las restricciones y cuarentenas, el panorama no lucía alentador para las proyecciones de crecimiento y presupuesto esperado por las aseguradoras y donde un inminente incremento en los niveles de siniestralidad como en el sector salud y en el sector empresarial levantan alarmas y nuevos desafíos en adelante.
Desde un punto de vista positivo podemos confirmar que ha aumentado el interés y la valoración de la población sobre el bienestar y la salud, incrementando la demanda sobre las pólizas de vida y salud, con mayor énfasis en los seguros que cuentan con cobertura sobre el COVID-19. De igual manera, el seguro por desempleo levantó un repunte en consultas y solicitudes, dada la incertidumbre económica en todos los sectores. Sin embargo, en contrapartida ha decrecido la demanda de otros rubros patrimoniales como vehículo y hogar.
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