No se ven, ni se tocan, pero hoy en día, activos intangibles como la marca y la propiedad intelectual forman un componente esencial en las empresas. En un mundo globalizado y altamente competitivo, para cualquier negocio resulta crucial gestionar adecuadamente estos recursos en los que basan su desarrollo. El sector asegurador ha aceptado el reto de ser un escudo protector para estos activos mediante una propuesta de valor que va más allá de la indemnización en caso de amenaza, al incluir un papel más activo a la hora de prevenir o superar el trance.
v¿Te imaginas que uno de tus mejores talentos abandona la empresa con información clave sobre sus diseños, que un hacker accede al sistema y roba datos sensibles de los clientes o que una incidencia relacionada con uno de los productos del catálogo pueda amenazar la imagen de tu empresa?
Conocimiento, información y reputación corporativa son tres intangibles cada vez más relevantes en las organizaciones. Si tradicionalmente el valor de una compañía se medía por sus edificios, la maquinaria y sus equipamientos, entre otros elementos materiales, ahora está más vinculado a otros recursos que se han convertido en imprescindibles para destacar en un mundo empresarial en constante cambio, sobre todo al compás de la evolución de las nuevas tecnologías y la transformación digital.
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