Aunque el Papa Francisco pidió austeridad y creatividad para sanear las finanzas del Vaticano, su sucesor Leo XIV comienza su pontificado con un déficit que estremece. Según Corriere della Sera, el agujero se acerca a los 2.000 millones de euros, especialmente en el fondo de pensiones. ¿Qué papel jugará ahora el primer Papa estadounidense?
El Papa Leo XIV inicia su pontificado bajo la sombra de una grave crisis económica en el Vaticano. Pese a los repetidos llamados a la austeridad de su predecesor, el Papa Francisco, las finanzas del Estado pontificio no solo no mejoraron, sino que ahora reflejan un déficit alarmante. Como reveló el diario italiano Corriere della Sera, el nuevo Papa enfrenta un escenario mucho más complicado de lo que se percibía desde fuera.
De acuerdo con Corriere della Sera, el Vaticano arrastra un déficit estimado en alrededor de dos mil millones de euros, una cifra que impacta especialmente al fondo de pensiones del Estado vaticano. Durante sus doce años de pontificado, el Papa Francisco no logró revertir la crisis estructural de las finanzas del Vaticano ni del propio Santo Padre.
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