Todos los países del mundo están enfrentando múltiples desafíos relacionados al cambio climático, la degradación de los ecosistemas, la contaminación, el estrés hídrico, entre otros. Nuestro país no es la excepción, ya que también se enfrenta a la pérdida de biodiversidad, a la minería ilegal y la deforestación que impactan en la salud y economía de la población.
En el 2022 el derrame de petróleo en el mar de Ventanilla afectó cerca de 11 mil hectáreas, incluyendo 97 sitios contaminados, de los cuales 62 fueron playas y 2 fueron áreas naturales protegidas, además de la muerte de casi 900 especímenes, de acuerdo a la Defensoría del Pueblo.
La minería ilegal es otro de los peligros que amenaza a nuestros ecosistemas y comunidades. La presencia de metales tóxicos en ríos, lagunas y atmósfera que genera esta actividad, impacta en la salud de la población, además de su relación con la criminalidad organizada.
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