En los últimos años, la sostenibilidad ha pasado de ser una ventaja competitiva a convertirse en una obligación regulatoria y una exigencia del mercado. El sector asegurador no ha sido ajeno a esta realidad. Todo lo contrario: por su papel como gestor de riesgos, garante de estabilidad y gran inversor institucional, se encuentra en el foco de las nuevas políticas europeas en materia ambiental, social y de gobernanza.Normativas como la CSRD, la CS3D, el Reglamento SFDR, la Taxonomía Verde o la Directiva sobre greenwashing están redefiniendo los estándares mínimos de actuación para las entidades aseguradoras. Y ante este tsunami normativo, el sector no puede permitirse improvisar.
Normativas como la CSRD, la CS3D, el Reglamento SFDR, la Taxonomía Verde o la Directiva sobre greenwashing están redefiniendo los estándares mínimos de actuación para las entidades aseguradoras. Y ante este tsunami normativo, el sector no puede permitirse improvisar.
¿Cómo responder a estas exigencias? ¿Cómo integrar los criterios ESG en la operativa diaria sin que se convierta en una carga burocrática? La respuesta está en la tecnología. Más concretamente, en el ecosistema insurtech: startups, scaleups y soluciones digitales que están ayudando a las aseguradoras a acelerar su transición sostenible con eficiencia, trazabilidad y escalabilidad.
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