Los proyectos con visión medioambiental, social y de buena gobernanza son los que lograrán una mayor inversión
La inversión en finanzas sostenibles cuenta con un marco regulatorio cada vez más concreto. La Comisión Europea avanza en este terreno desde que en el 2018 iniciara el plan de acción para reorientar los flujos de capital hacia la mejora de la sociedad y del planeta, gestionar los riesgos financieros derivados de la emergencia climática y los problemas sociales e impulsar la máxima transparencia y visión responsable a largo plazo en las actividades financieras y económicas.Para seguir fomentando la inversión sostenible, hace menos de un mes, la Comisión Europea presentó un nuevo paquete de medidas, que espera se apliquen a partir de enero del 2024. Incluye nuevas normas para los proveedores de calificación medioambiental, social y de gobernanza (ASG), a fin de que las empresas que deseen invertir en su transición hacia la sostenibilidad puedan hacerlo con mayores garantías.
A pesar del aumento de la inversión ASG, que actualmente alcanza el 25%, los pasos que se están dando aún resultan insuficientes para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) establecidos por Naciones Unidas. En este contexto, los expertos consideran imprescindible que, además de disponer de un marco regulatorio adecuado, se asesore más en materia de finanzas sostenibles para dar a conocer sus ventajas al tejido empresarial e inversor, tal como insistieron en la sesión de Encuentros en la Vanguardia, que contó con la colaboración de Acciona y se celebró bajo el título “Finanzas sostenibles: la gran oportunidad”.
Continúa leyendo
Para acceder al artículo completo, inicia sesión o sé parte del club de lectores de La Revista Y/O.




