La economía global se enfrenta a un 2025 lleno de incertidumbres y desafíos. Desde el aumento de la deuda y la persistente inflación hasta los efectos del cambio climático y las tensiones geopolíticas, los riesgos son diversos y profundos.
El informe Panorama económico y sectorial 2025: perspectivas hacia el segundo semestre, elaborado por MAPFRE Economics y editado por Fundación MAPFRE, hace un balance con los riesgos más relevantes que podrían impactar la estabilidad económica global.
Uno de los principales riesgos identificados es el elevado nivel de endeudamiento público y privado, que supera el 256 % del Producto Interno Bruto (PIB) global. Este aumento, observado tanto en economías avanzadas como en mercados emergentes, ha sido exacerbado por el incremento de los rendimientos de los bonos gubernamentales a largo plazo. En Estados Unidos, el rendimiento del bono a 10 años ha alcanzado niveles históricos, encareciendo el servicio de la deuda y poniendo presión sobre las finanzas públicas. Este escenario se agrava con políticas monetarias restrictivas que buscan contener la inflación, pero que dificultan la sostenibilidad de la deuda: a unos tipos más altos, más aumento de los costes de la deuda habrá.
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