A los pocos días de asumir el cargo y luego de recibir los primeros informes sobre el estado del Estado, el presidente Paz afirmó que encontraba “una cloaca de dimensiones extraordinarias” y denunció un robo al Estado de 15 mil millones de dólares, en las gestiones del MAS.
El anuncio retrata de manera elocuente lo que se advertía desde hace años y que cualquier análisis podía confirmar.
Veinte años de hegemonía del MAS llevaron a Bolivia a ser uno de los países con mayor índice de corrupción en el mundo.
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