Sin temor a equivocarnos, el perito de seguros es un profesional esencial a la hora de resolver un percance cubierto en la póliza, no solamente porque tiene en sus manos la valoración de los daños y la indemnización, sino también por su presencia en el corazón del momento de la verdad: el siniestro.
«Le enviamos un perito». Todos hemos oído con cierto alivio esta frase en alguna ocasión. Si hemos sufrido un percance en casa, con el coche o en el negocio, toca hacer uso de nuestra póliza de seguros, obligatoria en algunos casos, y muy recomendable en todos ellos.
Así que, superado el susto o el disgusto, lo primero que debemos hacer es llamar a nuestra compañía para dar parte del siniestro o del accidente y esta, si así lo considera, nos enviará a un perito, que también puede contratar el propio cliente.
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