Máquinas paradas, instalaciones inundadas o pasto de las llamas. Uno de los grandes temores de las empresas es sobrevivir tras un siniestro, hasta haber recuperado la actividad. Si un percance así te sucede y dejas de tener ingresos, ¿sabes cómo puedes estar protegido? Los seguros de lucro cesante, también llamados de pérdida de beneficios, pueden ser la clave para la continuidad de tu negocio en estos casos, ya que pueden ayudarte a sobrellevar los gastos que no puedas eludir mientras vuelves a la normalidad.
En situaciones adversas, como las expuestas anteriormente, recibir la indemnización correspondiente a la reparación de los daños sufridos a raíz de un siniestro es fundamental para superar un trance de este calibre.
Sin embargo, un incidente grave también puede paralizar el negocio y el periodo de reconstrucción y la reanudación de la actividad puede alargarse durante meses, e incluso años, en negocios industriales complejos.
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