Adaptarse rápidamente a las necesidades provocadas por la pandemia ha sido el gran desafío para las empresas en 2020. El nivel de preparación y madurez tecnológica fueron cruciales para mantener a sus empleados trabajando de forma remota y a sus clientes bien atendidos durante meses de restricciones y distancia social. Sin duda, salieron adelante los que ya estaban preparados para la disrupción que se avecinaba, aún sin saber que vendría.
En el «CEO Study 2021» de IBM Institute for Business Value (IBV), los CEO de América Latina, incluidos de México, revelaron que la infraestructura tecnológica (44 %), la gestión de la fuerza laboral «en cualquier lugar» (38 %), los riesgos cibernéticos y la regulación (37 %) son los principales elementos que pueden representar los mayores desafíos para sus organizaciones en los próximos dos a tres años. Hoy, un año después del inicio de la pandemia, tres frentes surgen como necesidades de todas las empresas para emerger más fuertes en el siglo digital: tecnología, confianza y talento.
Durante el año pasado, hemos visto una aceleración de la transformación digital. El aumento generalizado de interacciones y negocios remotos ha provocado una hiperdigitalización en empresas, que se enfrentan a la necesidad de acelerar el uso de la tecnología en los procesos de negocio para poder gestionar sus operaciones con agilidad y brindar nuevas experiencias a los clientes.
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