Los cambios demográficos modifican los patrones de consumo: una sociedad que envejece necesitará, por ejemplo, mayores servicios de salud y soluciones para el ahorro en la vejez, o una población en crecimiento requerirá el desarrollo de su parque de viviendas y vehículos. El sector asegurador puede verse impulsado por algunos de estos factores, un potencial que ha analizado MAPFRE Economics en su último informe.
Desde finales del siglo XX, se observa a nivel global una tendencia hacia una menor natalidad y mortalidad, lo que alarga la esperanza de vida y modifica, por tanto, la composición por grupos de edad de las sociedades. Esto afecta de manera más inmediata y acuciada a los países desarrollados, pero es un fenómeno que ya se da también en los países emergentes.
En todo el mundo, las dinámicas convergen al envejecimiento de la población, un proceso que tiene profundas repercusiones en la economía y en los sistemas de salud y bienestar nacionales, como muestra el informe Demografía: un análisis de su impacto en la actividad aseguradora, realizado por MAPFRE Economics.
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