Esta semana fue el centenario de la fundación del Partido Comunista de China. Las celebraciones y los mensajes dejan entrever un panorama complejo para las relaciones internacionales y para la economía global.
La evolución de China durante las últimas tres décadas ha sido sorprendente. Ha pasado de ser un país pobre a uno de ingreso medio, de ser una economía poco desarrollada a estar en la frontera tecnológica y de ser un país discreto en el ámbito internacional a ser protagonista.
En la parte económica, inicialmente se convirtió en la fábrica del mundo de manufacturas sencillas, como ropa y calzado. En una segunda etapa evolucionó a la manufactura de productos más sofisticados, como electrónicos. En la tercera etapa tienen marcas insignia en algunas industrias y están en la frontera del conocimiento en inteligencia artificial.
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