Que asistimos a un tiempo de cambios exponenciales y desafíos constantes, ya lo sabemos. La pregunta difícil de responder es cómo estar preparados para hacerle frente a esta realidad tan cambiante. En una reciente conferencia de Singularity University los profesores John Hagel y Gary Bolles destacaban que las organizaciones que van a prosperar en este entorno son las que se enfocan en aprendizajes escalables y las que aprenden en y de la acción. Pasamos del paradigma tradicional en el que el foco estaba puesto casi exclusivamente en la eficiencia a un modelo donde la clave es el aprendizaje, que debe ser just-in-time y just-in-context. Es decir, justo a tiempo y en el contexto correspondiente.
Es imposible hacer este cambio si no transformamos también nuestra forma de pensar. Por eso hoy tienen más vigencia que nunca las ideas propuestas por la profesora de la Universidad de Stanford Carol S. Dweck sobre la “mentalidad de crecimiento”.
Primero: ¿de qué hablamos cuando nos referimos a mentalidad (mindset)? Hablamos de las creencias sobre las propias capacidades y habilidades, de esos juicios y opiniones que tenemos sobre diferentes aspectos de la vida. Es crucial porque lo que creemos termina definiendo lo que hacemos y afecta, también, el aprendizaje y la forma en que reaccionamos ante el éxito y el fracaso. Como precisan los profesores Ryan Gottfredson y Chris Reina,las “lentes mentales” dictan qué información tomar y usar para dar sentido y navegar las situaciones que enfrentamos a diario.
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