La tecnología de IA ha avanzado a toda velocidad con herramientas como ChatGPT, pero podrían pasar años antes de que la tecnología ofrezca beneficios a toda la economía.
Hace casi cuatro décadas, cuando el auge de las computadoras personales estaba en pleno apogeo, surgió un fenómeno conocido como la “paradoja de la productividad”.
Se refería a cómo, a pesar de las enormes inversiones de las empresas en nuevas tecnologías, había poca evidencia de una ganancia correspondiente en la eficiencia de los trabajadores.
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