La estabilidad cambiaria que Bolivia mantuvo durante más de una década se ha fragmentado en una arquitectura de precios múltiple que los autores han identificado como el “Tridente Cambiario”.
Esta nueva configuración quedó institucionalmente consolidada con la ratificación del Banco Central de Bolivia (BCB) mediante el Comunicado de Prensa CP 01/2026 de enero de 2026, que formalizó la coexistencia de tres valores diferenciados: el tipo de cambio oficial (6,96 Bs/USD), el valor referencial publicado por el BCB y el mercado paralelo.
Para los directorios, la gerencia y los especialistas tributarios, esta divergencia incide directamente en la representación fiel de la situación financiera. La brecha entre el mecanismo real de liquidación de las divisas y el registro contable tradicional puede derivar en estados financieros legalmente correctos, pero económicamente incompletos.
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