Las finanzas cuantitativas utilizan técnicas matemáticas propias de la estadística y la probabilidad, combinadas con las herramientas de la ciencia de datos, para analizar inversiones, estimar precios de los activos, calcular riesgos o predecir tendencias. Los expertos en esta disciplina, nacida a finales del pasado siglo, se encuentran entre los más demandados en el mundo de las finanzas.
En el terreno de las inversiones, la gestión cuantitativa se diferencia de la tradicional, en que la primera toma las decisiones de inversión a través del uso de herramientas matemáticas y algoritmos automatizados. En la gestión tradicional, el factor humano gana protagonismo y el gestor toma las decisiones a través de diferentes técnicas como el análisis de los estados financieros de las compañías, la valoración de empresas basada en descuentos de flujos de caja o las perspectivas económicas.
“La gestión cuantitativa ha ido ganando peso en la gestión de activos en los últimos años, aumentando la demanda de profesionales de inversión con habilidades en este campo”, explica Jaime Martínez, director de Asset Allocation en BBVA Asset Management. “Aunque la gestión 100% cuantitativa de las carteras es aún minoritaria, lo que más ha cambiado es que ahora la mayoría de los gestores, independientemente de que su estilo de inversión sea más o menos tradicional, se apoya en herramientas cuantitativas dentro de su proceso de toma de decisiones”, añade.
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