Estamos viviendo una situación riesgosa e incierta. Según el índice de riesgo geopolítico de los académicos Dario Caldara y Matteo Iacoviello, los eventos actuales son los más importantes desde la Operación Tormenta del Desierto en Kuwait en 1990 en términos de concentraciones militares.
Las repercusiones a nivel mundial se sentirán porque los países directamente involucrados en el conflicto son actores relevantes en los mercados de cereales (15% del total mundial) y de hidrocarburos (10%). Es más, existe una alta dependencia de este último combustible en los países europeos; y en el caso de los aceites de semillas, Ucrania es responsable del 40% del comercio internacional.
Por ese motivo es que los precios internaciones de alimentos, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO, por sus iniciales en inglés), se encuentran en los niveles más altos desde mediados de los años 70 del siglo pasado.
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