El estrecho de Ormuz se ha convertido en un punto neurálgico para la economía mundial en medio del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.
El cierre de la vía estratégica por parte de Teherán ha provocado un aumento sin precedentes en los costos de los seguros marítimos y una paralización casi total del tráfico en una de las principales rutas de transporte energético del planeta.
Aunque la cobertura aseguradora para buques continúa disponible, compañías del mercado de Londres, el mayor del mundo en este sector, señalaron que la drástica reducción del tráfico no responde a la falta de seguros, sino al elevado nivel de riesgo en materia de seguridad.
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