El empresario siempre está en busca de oportunidades fuera de La Paz para apostar su capital

Entrevista a: Ramiro Serrano – Director de Premios Maya

Los Premios Maya celebran 30 años de vigencia en Bolivia. Hace más de una década que migraron a la ciudad de Santa Cruz desde donde se proyectan a nivel nacional, creciendo en convocatoria y reconocimiento.

Han pasado 30 años desde aquel 1996, cuando Andrés Rojas, Winston Barrientos y Ramiro Serrano premiaron a las personalidades que ese año habían asistido como invitados al pro grama de televisión Noches de piano bar. El reconocimiento se plasmó en un diploma.

Para el año siguiente, 1997, estos jóvenes comunicadores, que habían alcanzado un importante reconocimiento y fama en los medios y la farándula en la ciudad de La Paz, decidieron que esa premiación se transformaría en un reconocimiento a todas las personalidades que hubiesen destacado ese año en la ciudad sede de gobierno: autoridades, políticos, empresarios, artistas, entre otros.

El evento denominado Premios Maya se realizó en la discoteca Forum. Fue un gran acontecimiento que congregó a la crema y nata de entonces en la ciudad.

Han pasado 30 años y el reconocimiento, de la mano de Ramiro Serrano, se volvió nacional. Con su sede de operaciones en la ciudad de Santa Cruz, cada año los Premios Maya crecen en convocatoria, reconocimiento, pero ante todo en credibilidad debido a su transparencia y ética, afirma Serrano.

“Fui parte del equipo de producción práctica mente desde el comienzo y después asumí como gerente de producción de los Premios Maya, en cargado de toda la parte artística, musical, de la organización del evento como tal. Cuando decidimos trasladar la sede de los premios a la ciudad de Santa Cruz, fui nombrado director de la institución”, señala Serrano.

Los Premios Maya, además de haberse con vertido en un “objeto de deseo” —en palabras de Serrano— se han constituido en una institución que conoce a detalle el mundo empresarial boliviano, pero ante todo el paceño, donde tiene su origen.

En esta entrevista con la REVISTA Y/O, su di rector, Ramiro Serrano, se refiere y describe al empresario paceño, a ese hombre de negocios occidental que se caracteriza por su adaptabilidad al mercado y está en toda Bolivia.

“Está en todo el país, se traslada para buscar nuevas oportunidades. Lo vemos constantemente invirtiendo, siendo parte del movimiento eco nómico en Santa Cruz. Lo vemos invirtiendo en las minas en Oruro, participando en varios proyectos de construcción en Cochabamba y está presente con su capital en los viñedos de Tarija”, afirma.

Serrano añade que el empresario paceño tiene un valor muy desarrollado: la adaptación a los cambios del mercado y, sobre todo, a los constan tes conflictos políticos y sociales que caracterizan a la ciudad sede de gobierno.

Esta es la conversación con el comunicador empresario desde la ciudad de Santa Cruz de la Sierra:

Con 30 años reconociendo al mundo empresa rial sobre todo paceño, ¿Cómo puede describir al hombre y la mujer de negocios de La Paz? ¿Qué los caracteriza?

RS.- Cada región del país tiene sus propias vocaciones y sus ecosistemas empresariales. In el caso de La Paz, particularmente, se especializa en el comercio y servicios, donde encontramos los servicios financieros, de salud, seguridad, consultorías para entidades estatales, hotelería, turismo, etcétera. La Paz también cuenta con un importante desarrollo de la construcción y de las importaciones.

En torno al empresario paceño, podemos decir que su valor principal es la adaptación a los cambios del mercado y a los conflictos sociales, que en su generalidad se concentran en la ciudad de La Paz. Lo hemos comprobado en los últimos 50 días de conflicto.

En una ciudad prácticamente secuestrada por los bloqueos, el empresario paceño ha de mostrado, una vez más, su sorprendente capacidad de adaptación.

De la misma forma, el hombre de negocios paceño no está solamente en La Paz, está en todo el país. Se traslada para buscar nuevas oportunidades.

Lo vemos constantemente invirtiendo, sien do parte también del movimiento económico que existe en Santa Cruz. Lo vemos invirtiendo en las minas en Oruro, participando en varios proyectos de construcción en Cochabamba y está presente con su capital en los viñedos de Tarija.

No podemos dejar de nombrar al empresario alteño, en cuyos negocios imprime sus tradiciones. Su aporte a la economía de La Paz y de Bolivia es muy importante y lo será más en cuanto avance hacia su formalización.

¿Cuántos premios habrá entregado Premios Maya en estos 30 años de trayectoria?

RS.- Alrededor de unos 2.000 y todas las em presas que los recibieron tienen sus peculiaridades, tienen su propia historia, su trayectoria.

Puedo decir que tuvimos la satisfacción de premiar a las empresas paceñas más importantes desde hace 30 años.

Cada uno de los premios que entregamos tuvo su momento histórico, su razón de ser y un motivo. Para quienes los recibieron, estos reconocimientos fueron y son un incentivo para seguir creciendo.

Hemos reconocido a grandes empresas, empresarios, artistas y a varias personalidades porque lo merecían, pues participaron en un proceso de selección o fueron parte de postulaciones.

¿Puede mencionar a alguna empresa o empresario que Premios Maya haya visto crecer?

RS.- Vimos crecer a muchas empresas. Por ejemplo, Alimentos Sofía. Vimos crecer a esa industria desde que era un pequeño emprendimiento hasta convertirse en el emporio que es hoy, en el ámbito de alimentos a nivel nacional.

También vimos crecer a Cemento Itacamba. Podemos mencionar también al Grupo Sion, una gran red de empresarios dedicados a los bienes raíces. También a Alajita Glamour, una empresa de zapatos de cholita de La Paz. Su propietaria es hija de un zapatero que le traspasó sus conocimientos. Vimos cómo desde su negocio en La Paz llegó a exportar sus zapatos hasta Nueva York, EE. UU., y a mercados de Europa. Alajita Glamour es el zapato oficial de las entradas folklóricas de todo el país.

Hay muchas historias de éxito que vimos a lo largo de estos 30 años. Son historias que nos hicieron reír, que nos hicieron llorar. Vimos empresas crecer y también perderse en el tiempo, morir.

¿Hace cuánto tiempo que dirige los Premios Maya?

RS.- Soy director general de los Premios Maya des de hace 11 años. Los premios son parte del Grupo Maya, que tiene varias subsidiarias, como la certificación Sello Maya ASG, una certificación ambiental, de impacto social y gobierno corporativo que otorgamos a las empresas.

También forman parte del Grupo Maya: el Círculo de Ganadores Maya, que reúne a los ganadores de los Premios Maya; el Brazo Social Maya y Maya Representaciones, que es una entidad crea da para la promoción de los artistas.

¿Cómo ha evolucionado la metodología de calificación, de reconocimiento a las empresas?

RS.- En 1996 reconocimos con diplomas a todas las personalidades que participaron en el programa de televisión Noches de piano bar, conducido por Andrés Rojas.

Fue en 1997 cuando se realizó por primera vez lo que conocemos hoy como Premios Maya. Para la selección de los ganadores aplicamos por primera vez una metodología de encuestas que medía el top of mind, es decir, el posicionamiento de las marcas en el país, y la preferencia del público por ciertos artistas o medios de comunicación. Nos basamos en ratings.

Con los años la metodología fue cambiando y actualmente, si bien tenemos el sistema de las encuestas, también trabajamos con datos estadísticos basados en inversiones, en movimientos empresariales y estados financieros de las empresas. Hacemos rankings de ventas, rankings de marcas, etcétera, pero también contamos con la votación del Comité de Selección de los Premios Maya, que está compuesto por presidentes y vicepresidentes de las principales cámaras de negocios de Bolivia, asociaciones, federaciones de empresarios de todo el país y periodistas del ámbito financiero. Todos ellos nos ayudan a seleccionar a los ganadores.

El Grupo Maya organiza la ceremonia de entrega de los premios y se asegura de que todo el proceso de selección se realice de forma ética y transparente.

¿Cómo Premios Maya se ha mantenido vigente durante estos 30 años? ¿Cuál es su secreto?

RS.- En realidad no es ningún secreto, es una fórmula entre la transparencia, la disciplina y la constancia.

Es una fórmula que simplemente deben seguir todas las empresas y que consiste, sobre todo, en transparentar los procesos, implementar normas de ética y gobierno corporativo; combinar esto con disciplina, trabajo de investigación y colaboración de equipo. Y, por supuesto, llegar a todo el país ha sido una consecuencia de un trabajo comprometido con la industria boliviana.

No es fácil, es una labor de todos los días, un compromiso de vida, una misión que tenemos quienes integramos el equipo de Premios Maya.

¿Cómo están los preparativos para la versión 2026 de los Premios Maya?

RS.- La versión 2026 de los Premios Maya es especial para nosotros porque es la celebración de nuestro 30 aniversario. Se realizará el 14 de agosto, en el Urubó Golf de la ciudad de Santa Cruz, hasta donde llegarán nuestros ganadores, no solamente del país, sino también del exterior.

En el evento también distinguiremos a los artistas más premiados de los últimos 30 años con los Premios Maya. Así que tendremos una celebración mucho más grande que cualquiera que hayamos tenido hasta la fecha.

La premiación será transmitida por al menos 60 medios de comunicación a nivel nacional e internacional.

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