El futuro de la economía espacial: crecimiento, desafíos y oportunidades

Publicidad

La economía espacial se encuentra en el centro del debate del sector aeroespacial, con proyecciones que apuntan a un crecimiento exponencial en los próximos años. Según expertos del sector podría triplicar su valor, pasando de 600.000 millones de euros a 1,8 billones en los próximos años. Sin embargo, las opiniones dentro de la industria varían en cuanto a la viabilidad de este crecimiento y a los desafíos que implica.

Durante la mesa redonda celebrada en el foro Small Satellites & Services International Forum (SSSIF2025), que se celebra en Málaga, diversos líderes del sector aeroespacial analizaron el futuro de la economía espacial. Nicolás Martín, director de Servicios y Aplicaciones de la Agencia Espacial Española, señaló que, aunque el crecimiento es indudable, su magnitud exacta es difícil de prever. En su opinión, el contexto político y económico actual favorece la inversión en el sector, lo que impulsará su expansión.

Desde una perspectiva europea, representantes de la Comisión Europea coincidieron en que los datos espaciales tendrán un impacto cada vez mayor en sectores como la seguridad marítima, la gestión ambiental y la defensa. Según sus estimaciones, la economía espacial podría crecer aún más de lo proyectado si se logran establecer ecosistemas innovadores y políticas de apoyo eficaces.

Antonio Abad, director Técnico y de Operaciones de Hispasat, detalló cuatro áreas clave que impulsarán la expansión de la economía espacial:

– Conectividad global: actualmente, 3.500 millones de personas carecen de acceso a internet. La infraestructura espacial será clave para expandir la conectividad.

– Internet de las cosas (IoT): Se prevé que las conexiones entre máquinas superen en 10 veces a las de los usuarios humanos, lo que requerirá una infraestructura de comunicaciones espaciales robusta.

Publicidad

– Movilidad: Desde el transporte marítimo hasta los vehículos autónomos, la movilidad dependerá cada vez más de las tecnologías espaciales.

– Seguridad: La ciberseguridad y la protección de datos espaciales serán aspectos cruciales en el desarrollo del sector.

Desafíos y transformaciones

El crecimiento del sector no estará exento de dificultades. Según los expertos, es probable que la industria experimente una reestructuración significativa, lo que podría llevar a la desaparición de algunas empresas que no logren adaptarse. La innovación jugará un papel determinante y las pequeñas y medianas empresas (PYMEs) tendrán la oportunidad de liderar desarrollos clave.

Marta Massimiani, directora de Business Europa de Satlantis, destacó que la percepción sobre estas empresas debe cambiar. Aunque a menudo se considera que solo las grandes corporaciones impulsan la innovación, «las pymes han demostrado ser fundamentales en la creación de nuevas soluciones y tecnologías».

Uno de los factores que podrá determinar el éxito del crecimiento de la economía espacial será su integración con el sector digital. La tecnología espacial ya está transformando la vida diaria a través de la recopilación y análisis de datos. Según los analistas, la clave para el crecimiento sostenible del sector estará en la adopción de servicios espaciales por parte de empresas digitales y tecnologías emergentes.

Por otras parte y en un contexto geopolítico cada vez más marcado por la seguridad y la digitalización, Europa avanza en la integración de infraestructuras espaciales y terrestres con el objetivo de reforzar su soberanía tecnológica y fortalecer sus capacidades defensivas. La estrategia se centra en el desarrollo de un ecosistema espacial robusto y orientado al usuario, promoviendo aplicaciones que beneficien tanto al sector civil como al militar.

Para el directivo de la AEE, uno de los pilares de esta evolución es la creación de un catálogo de capacidades y usuarios potenciales, permitiendo identificar las brechas existentes entre la oferta tecnológica y las necesidades de los distintos sectores. Este enfoque busca maximizar el valor del espacio a través de servicios adaptados y eficientes, asegurando que las inversiones en infraestructuras espaciales generen un impacto tangible en la sociedad y en la defensa.

Un ejemplo destacado de esta estrategia es Iris2, el programa europeo de comunicaciones seguras por satélite. Diseñado bajo un enfoque de «seguridad por diseño», este sistema proporcionará conectividad robusta y resiliente a gobiernos, empresas y ciudadanos, sin crear una competencia directa entre el sector público y privado. En cambio, se fomenta una sinergia que refuerza la autonomía estratégica de la Unión Europea.

La criptografía cuántica: el próximo gran desafío

El avance de los ordenadores cuánticos está obligando a redefinir los estándares de seguridad en las telecomunicaciones. Europa, consciente de esta transformación, lidera el desarrollo de nuevos protocolos criptográficos que aseguren la confidencialidad de la información en un mundo digital en constante evolución.

España y Europa están en una posición privilegiada para liderar esta revolución tecnológica, aseguran los expertos. Con iniciativas como la misión geoestacionaria de distribución de claves cuánticas (QKD), el continente se adelanta a otras potencias espaciales, consolidando su capacidad de innovación y seguridad.

En definitiva, la estrategia europea en el espacio busca no solo reforzar su independencia tecnológica, sino también establecer las bases de un futuro en el que las infraestructuras espaciales sean esenciales para la seguridad, la economía y la conectividad global.

Publicidad

- Publicidad -