Por: Gabriel Mysler
Aomame está sentada en un taxi, atascada en una autopista. Los vehículos están completamente detenidos. Aomame debe llegar puntual a un encuentro y comprende que será imposible hacerlo si sigue sentada en el asiento trasero de un auto que no se mueve. Si bien esta autopista recorre Tokio a muchos metros de altura, Aomame decide hacer algo inesperado: le paga al conductor, se baja del taxi, pone sus zapatos de tacos aguja en la cartera y camina hasta las escaleras de emergencia y comienza a descender a pie de la autopista…
Haruki Murakami en su best seller 1Q84, nos dice que al hacer Aomame algo completamente inesperado, la visión que tiene del mundo que ella tiene cambia para siempre… Murakami – de modo casi poético – nos demuestra que si somos capaces de hacer algo completamente fuera del argumento, un mundo de nuevas posibilidades se abre ante nosotros.
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