Marcos Urarte es un personaje especial. Silencioso, discreto, observador, atento y trabajador incansable. Se transforma cuando imparte conferencias y seminarios o se ‘enfrenta’ a consejos de administración experimentados. Entonces es tan reflexivo como contundente, tiene el tono moderado pero firme, y busca la simplicidad de las expresiones para contar lo complejo. Su paso por universidades de todo el mundo, su presencia en decenas de países y su participación en los principales ‘Think Tanks’ internacionales de prospectiva estratégica lo convierten en un ‘rara avis’ del conocimiento experiencial y analítico. Es, sin duda, la expresión máxima de la inteligencia combinada con la honestidad y la sencillez. Tal vez por esto la revista ‘Forbes’ lo ha elegido como uno de los grandes futuristas que hay en el mundo. Aunque estoy convencido de que no hacía falta que lo contara ‘Forbes’, él ya lo sabía. Con Marcos Urarte hemos dialogado sobre nuestra realidad y cómo construir futuros posibles.
En el fondo de lo que se está hablando es de ‘prospectiva estratégica’ y se usa el concepto ‘futurista’ cuando lo que se pretende es ser capaz de identificar cuáles son las tendencias claves que se darán en el futuro.
Con dos, fundamentalmente: uno, que nos podamos anticipar a esas tendencias, a esas claves, y el otro, saber si nosotros podemos modelar el futuro.
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