En 2025, el mercado asegurador boliviano transitó un año de contrastes: un arranque con mayor producción neta frente a 2024; siniestralidad controlada en generales, pero alza en personas; resultados presionados por mayores costos financieros asociados al pago de reaseguro al exterior y un entorno macro con tensiones cambiarias y ajustes fiscales.
A marzo del año pasado, la producción directa neta del conjunto de aseguradoras subió 7,6% interanual (216,4 millones de dólares), mientras los siniestros directos de generales cayeron 5,1% y en personas subieron 5,4%; en reaseguro, se observa una alta concentración de la intermediación y una leve caída del volumen frente a 2024.
Hacia septiembre, la producción acumulada del mercado se ubicó en 586,5 millones de dólares (5% vs. septiembre de 2024), con siniestros por 270,4 millones de dólares (5,1%); los índices de siniestralidad muestran estabilidad o ligeras mejoras por modalidad (generales ~48,5%; personas ~40,9%).
Continúa leyendo
Para acceder al artículo completo, inicia sesión o sé parte del club de lectores de La Revista Y/O.




