Experta Invitada: Carola Hidalgo – Gerente General de UNIVIDA S.A.
En un contexto económico cada vez más expuesto a riesgos climáticos, sanitarios y sociales, ampliar el acceso a mecanismos de protección financiera constituye uno de los grandes desafíos para los países en desarrollo. En este escenario, los seguros inclusivos han dejado de ser únicamente una herramienta de protección para poblaciones vulnerables y se han convertido en una política estratégica capaz de fortalecer la resiliencia económica de los hogares, dinamizar el mercado asegurador y contribuir al crecimiento sostenible de los países.
Bolivia no es ajena a esta realidad. De acuerdo con los Boletines Estadísticos de la Autoridad de Fiscalización y Control de Pensiones y Seguros (APS), el mercado asegurador nacional ha mantenido una tendencia positiva en la producción de primas durante los últimos años. Sin embargo, su nivel de penetración continúa siendo uno de los más bajos de América Latina. Según el Banco Central de Bolivia, la producción directa neta representa aproximadamente el 1,4 % del Producto Interno Bruto (PIB), porcentaje significativamente inferior al observado en economías como Chile, Brasil o Colombia, donde el seguro posee una presencia mucho más consolidada dentro de la actividad económica. Esta diferencia no constituye únicamente un rezago estructural, sino que refleja un importante potencial de crecimiento e innovación que aún posee el mercado asegurador boliviano.
En este contexto, los seguros inclusivos representan una de las mayores oportunidades de expansión del mercado asegurador boliviano durante la próxima década. Su objetivo consiste en ofrecer soluciones de protección diseñadas específicamente para personas de ingresos bajos y medios, trabajadores independientes, pequeños productores, gremiales, cooperativistas, transportistas, trabajadores de la construcción y microempresarios, segmentos que históricamente han permanecido al margen de los productos tradicionales.
La evidencia internacional demuestra que el seguro inclusivo genera beneficios que trascienden ampliamente el ámbito asegurador. Los documentos técnicos de la International Association of Insurance Supervisors (IAIS) y de la Access to Insurance Initiative (A2ii) coinciden en señalar que estos productos reducen la vulnerabilidad financiera de los hogares, fortalecen la inclusión económica, promueven la formalización y mejoran la capacidad de recuperación frente a eventos adversos. Cuando una familia evita vender sus activos, endeudarse o abandonar una actividad productiva como consecuencia de un accidente, una enfermedad o el fallecimiento del principal proveedor de ingresos, el seguro deja de ser únicamente un mecanismo de indemnización para convertirse en una herramienta de desarrollo.
Desde una perspectiva macroeconómica, un mercado asegurador más amplio también genera externalidades positivas. Un mayor volumen de primas incrementa la capacidad de inversión institucional de las compañías de seguros, fortalece la estabilidad financiera y contribuye al desarrollo del mercado de capitales. En otras palabras, ampliar la cobertura aseguradora no solamente protege personas; también fortalece la economía nacional.
El desafío consiste en diseñar productos compatibles con la realidad económica y social de Bolivia. Los seguros inclusivos deben caracterizarse por coberturas comprensibles, primas accesibles, contratación simplificada y procesos de indemnización rápidos. La confianza del asegurado dependerá menos de la sofisticación técnica del producto que de su capacidad para responder oportunamente cuando ocurra un siniestro.
En este proceso, la innovación tecnológica se convierte en un factor decisivo. Bolivia experimenta una creciente digitalización de sus servicios financieros mediante billeteras móviles, códigos QR, plataformas de pago electrónico y aplicaciones móviles. Estas herramientas permiten reducir significativamente los costos de distribución y administración, facilitando la comercialización de microseguros, la emisión digital de pólizas, la validación remota de información y el pago ágil de indemnizaciones. La inteligencia artificial, el análisis de datos y la automatización de procesos también abrirán nuevas posibilidades para personalizar coberturas, optimizar la evaluación de riesgos y mejorar la experiencia del asegurado.
Sin embargo, la tecnología constituye únicamente un habilitador. El verdadero éxito dependerá de la capacidad de comprender las necesidades concretas de los sectores populares. Bolivia presenta una elevada proporción de empleo independiente e informal, por lo que el desarrollo de seguros inclusivos exige modelos de negocio cercanos al territorio, alianzas institucionales y una comunicación orientada a fortalecer la cultura aseguradora.
En este escenario, las aseguradoras con mayor presencia territorial poseen una ventaja competitiva relevante para impulsar este proceso. Precisamente allí radica una de las principales fortalezas de UNIVIDA, que cuenta con una amplia presencia territorial y una relación cercana con millones de ciudadanos. La administración del Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT), la presencia institucional en los nueve departamentos y el trabajo cotidiano con transportistas, cooperativas, trabajadores de la construcción, gobiernos subnacionales y organizaciones sociales han permitido construir una valiosa red de confianza y conocimiento del riesgo.
Esa experiencia puede convertirse en la base para una nueva generación de seguros inclusivos que integren coberturas para accidentes personales, vida, salud, incapacidad temporal, protección familiar y pequeños emprendimientos, utilizando canales digitales, alianzas con organizaciones sociales y esquemas de comercialización de bajo costo. El desafío no consiste únicamente en ampliar el número de pólizas, sino en construir soluciones adaptadas a la realidad económica de quienes más necesitan protección.
El futuro del seguro boliviano dependerá, en gran medida, de su capacidad para incorporar a quienes históricamente permanecieron fuera del sistema. Los seguros inclusivos constituyen una oportunidad para incrementar la penetración del mercado, fortalecer el aporte del sector a la economía nacional y reducir las brechas de acceso a mecanismos de protección financiera. En esa tarea, UNIVIDA asume el compromiso de liderar un proceso de innovación responsable, convencida de que un país con mayor cobertura aseguradora es también un país más resiliente, más competitivo y socialmente más equitativo.
Porque un seguro inclusivo no solo protege el patrimonio de una familia; protege su capacidad de seguir construyendo futuro.













