En 2005, el mejor móvil del mercado era, quizás, el Nokia N70. La versión americana de ‘The Office’ acababa de estrenarse, y el Airbus A380 completó su primer vuelo convirtiéndose en la joya de la aviación europea. Más de tres lustros después, el mundo ha cambiado. Nokia es poco más que un recuerdo nostálgico, The Office es una serie de culto que terminó hace ocho años y el A380 ya fue jubilado.
La economía mundial también ha cambiado, con la crisis de 2008, el nacimiento de Facebook, la llegada de Android y del iPhone, la pandemia… El resultado más de una década después es el de las tecnológicas arrasando en el ranking de las empresas más valiosas del mundo, dejando atrás a financieras, distribuidoras o petroleras, las reinas del pasado. Y con aumentos de su valor bursátil muy superiores al aumento de la economía durante este tiempo.
Entre las diez empresas más valiosas del mundo por capitalización bursátil en esta misma primera semana de septiembre, pero de 2005, solo había dos tecnológicas: Microsoft y Vodafone, aceptando esta última como tecnológica de la misma forma que hoy podemos aceptar a Tesla, que hace coches; o a Amazon, que es el mayor comercio del mundo. El resto se las repartían varios sectores con las petroleras como protagonistas. Combinadas, sumaban algo más de 2,4 billones de dólares, según la información de la hemeroteca.
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